El pueblo alemán que funciona con hidrógeno verde
Bosbüll: un pequeño pueblo alemán que se autoabastece con hidrógeno renovable
En el norte de Alemania, a pocos kilómetros de la frontera con Dinamarca, se encuentra Bosbüll, una pequeña localidad que se ha convertido en un modelo a seguir en la transición energética europea. Lo que hace especial a Bosbüll no son sus aerogeneradores ni sus placas solares –algo bastante habitual–, sino la manera en que ha decidido dar un paso más allá: producir y usar hidrógeno renovable como fuente de energía para el transporte, la calefacción y la vida diaria de sus habitantes.
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De viento y sol, a hidrógeno verde
Bosbüll forma parte del proyecto eFarm Nordfriesland, liderado por la empresa GP JOULE y apoyado por la comunidad local. La idea es simple y poderosa: aprovechar al máximo la abundante energía renovable de la zona (viento y sol) para producir hidrógeno verde mediante un proceso llamado electrólisis.
El hidrógeno verde se obtiene cuando la electricidad usada para separar el agua en oxígeno e hidrógeno procede de fuentes renovables. En Bosbüll, los electrolizadores –de tecnología PEM (membrana de intercambio de protones)– se alimentan con electricidad eólica y solar. Cada unidad tiene una potencia de unos 225 kW y puede generar alrededor de 100 kg de hidrógeno al día.
De esta manera, la electricidad que en momentos de alta producción podría “sobrar” en la red se convierte en un vector energético limpio, versátil y almacenable.
Transporte más limpio
El primer gran uso del hidrógeno en Bosbüll es la movilidad sostenible.
El gas se distribuye a estaciones de servicio de hidrógeno en localidades cercanas como Niebüll y Husum. Allí repostan autobuses de transporte público con pila de combustible, además de vehículos particulares e industriales adaptados a esta tecnología.
El impacto es claro: menos emisiones locales, menos dependencia de gasóleo o gasolina, y un transporte regional impulsado por energía 100 % renovable producida en casa.
Calefacción para el pueblo
Pero el hidrógeno no es solo para los autobuses. Durante el proceso de electrólisis se genera calor residual que Bosbüll aprovecha.
Dicho calor se integra en la red de calefacción local (“Nahwärmenetz”), gestionada por la empresa municipal Bosbüll Energie GmbH. Con él se calientan hogares y edificios, ofreciendo un suministro fiable y limpio.
Además, se ha instalado una bomba de calor de 240 kW que aprovecha electricidad renovable para reforzar el sistema de calefacción. También se cuenta con almacenamiento térmico para asegurar suministro estable y una caldera de respaldo para picos de demanda o emergencias.
Gracias a esta integración, el sistema alcanza un aprovechamiento energético cercano al 95 %, combinando electricidad, hidrógeno y calor en un ciclo eficiente.
Está previsto que en otoño de 2025 la red de calor urbano se amplíe para cubrir más viviendas.
Comunidad autosuficiente energéticamente
La apuesta de Bosbüll por el hidrógeno renovable no es solo una cuestión técnica. También es una decisión estratégica para reforzar la autonomía energética de la comunidad.
- Se reduce la dependencia del gas fósil importado.
- Se estabilizan los costes de energía frente a los vaivenes del mercado internacional.
- Se crean empleos e infraestructuras locales ligadas a la transición energética.
En definitiva, Bosbüll no solo produce energía, también genera valor añadido para la región.
Cifras clave
- Electrolizadores PEM: 225 kW cada uno, ~100 kg de H₂/día.
- Estaciones de hidrógeno: en Niebüll y Husum, para transporte público y privado.
- Red de calefacción local: alimentada con calor de electrólisis + bomba de calor de 240 kW.
- Eficiencia total: ~95 % al aprovechar tanto el hidrógeno como el calor residual.
Modelo energético exportable
Lo que Bosbüll demuestra es que el hidrógeno verde puede ser una realidad energética aquí y ahora.
Este pequeño pueblo ha conseguido:
- Integrar sus recursos renovables locales (viento y sol).
- Transformarlos en hidrógeno y calor.
- Usarlos de manera directa en transporte y calefacción.
El modelo es replicable en muchas otras comunidades rurales o semiurbanas que tengan excedentes de renovables. Con la inversión adecuada, proyectos como Bosbüll podrían multiplicarse en Europa, contribuyendo a los objetivos climáticos y fortaleciendo la independencia energética.
💬 Conclusión
Bosbüll nos muestra que cada comunidad puede convertirse en protagonista de la transición energética y aprovechar los recursos de que dispone.
En un momento de incertidumbre energética global, ejemplos como Bosbüll son un recordatorio de que las soluciones existen y ya están en marcha: solo hace falta voluntad, innovación y colaboración entre ciudadanía, empresas y administraciones.
Créditos vídeo: DW Español