Biopolígonos para revitalizar las zonas rurales
Las zonas rurales de España enfrentan un continuo declive poblacional: sus habitantes, especialmente los más jóvenes, se trasladan a áreas urbanas para estudiar y trabajar.
En 2019, el 77% de la superficie nacional albergaba solo al 10,4% de la población. Una de las causas de este fenómeno es la falta de puestos de trabajos para personal cualificado en las regiones rurales. Por ello, áreas como Cataluña están publicando planes estratégicos para desarrollar la economía rural y atraer población, por ejemplo, mediante el desarrollo de biopolígonos y plantas de biogás.
MainstreamBIO co-organizó el 15 de abril, con autoridades públicas (Diputació de Lleida), iniciativas de difusión (Proyecto Onda ODS) y centros de investigación (ICAEN) un evento de sensibilización que reunió a más de 200 estudiantes y actores locales en el Aeropuerto de Lleida-Alguaire.
Cuatro ponentes presentaron la bioeconomía y las oportunidades profesionales que brinda, los biopolígonos y las actuaciones actuales de Cataluña para incentivar el biogás. Las preguntas de la audiencia se abordaron en sendas mesas redondas sobre biopolígonos y biogás.
Flore Victor presentó ejemplos de biopolígonos en toda Europa y ofreció valiosas contribuciones en la mesa redonda enfocada en estas estructuras industriales.
Intervienen en la mesa redonda:
Víctor Falguera, coordinador del Biohub Cat, Flore Victor, responsable de Innovarum, Xavier Gómez, director del aeropuerto Lleida-Alguaire, Miquel Serra, vicepresidente de Alcarràs Bioproductors, y Míriam Díaz de los Bernardos, directora de la red H2CAT y de la Unidad tecnológica.
En este enlace se puede ver la grabación completa del evento (audio en catalán)
Hemos compartido la intervención de Miquel Serra, vicepresidente de Alcarrás Bioproductors, para añadir esta información a esta entrada de blog sobre el proyecto.
Créditos vídeo: LLeida TV
Resumen de la intervención de Miquel Serra:
Miquel Serra, relata la evolución del colectivo de las 150 familias ganaderas de ‘Alcarrás Bioproductors’ que, ante la necesidad de gestionar sus residuos, transformaron una problemática en una oportunidad de economía circular. Inicialmente, comenzaron con una planta de compostaje para gestionar las deyecciones de ganado bovino, un proyecto que consideraron viable y sostenible, especialmente para la agricultura ecológica. Conscientes de la necesidad de una solución más amplia para los purines (deyecciones de ganado porcino), evolucionaron hacia la idea de un “biopolígono,” un plan que integra la gestión de residuos orgánicos del territorio.
La segunda fase crucial del proyecto ha sido la implementación de una planta de biogás para dar salida a los purines y generar energía, buscando la autosuficiencia energética para sus granjas como una comunidad energética local.
El proyecto promueve una circularidad total, con planes para integrar otras empresas que utilizarían subproductos, como larvas alimentadas con digestatos o la carbonización de madera con purines, destacando cómo el sector privado a menudo avanza más rápido que la normativa administrativa, especialmente en la definición de las comunidades energéticas rurales.
Finalmente, se subraya el inmenso potencial de los recursos orgánicos para la movilidad sostenible, ejemplificando cómo el biogás podría reemplazar una parte significativa del consumo de diésel agrícola e incluso alimentar el transporte público de grandes ciudades.