Plantas de biogás ¿Sí, No, Depende?
Quizá has oído que quieren instalar una planta de biogás/biometano cerca de donde vives o cerca de donde vive algún familiar o conocido. Quizás incluso más de una. Algunas personas ven esto como una oportunidad para el municipio donde se instale. Otras, como un problema. Probablemente, te estés haciendo preguntas muy lógicas: ¿Qué es exactamente el biogás y el biometano? ¿Cómo funciona una planta? ¿Olerá mal? ¿Contaminará? ¿Creará empleo? ¿Incrementará el tráfico de camiones?
Lo que encontrarás aquí
- Empecemos por el principio: ¿Qué es el biogás y el biometano?
- ¿Por qué ahora tantas plantas de biogás en zonas rurales?
- ¿Qué está pasando en algunos pueblos?
- Entonces… ¿son perjudiciales las plantas de biogás?
- ¿Qué necesita un proyecto de biogás para tener aceptación social?
- Buenas prácticas en plantas de biogás
- ¿Qué puedes hacer tú si se plantea un proyecto en tu zona?
Si es así, este artículo es para ti. Porque hablar de transición energética también es hablar de pueblos, de vecinos, de integración y confianza. Y porque lo que está en juego no es solo una planta industrial, sino cómo queremos que se transforme el mundo rural en los próximos años.
Empecemos por el principio: ¿Qué es el biogás y el biometano?
El biometano es un gas renovable que se obtiene a partir de la descomposición de materia orgánica como estiércol, restos de comida, residuos agrícolas o lodos de depuradora. Es similar al gas natural, pero no proviene del subsuelo ni del petróleo (no es de origen fósil): se produce localmente y de forma sostenible.
Las plantas que lo generan utilizan un proceso llamado digestión anaerobia, donde los residuos fermentan en grandes depósitos cerrados sin oxígeno (sin olores). Ese proceso genera un gas, el biogás, que luego se purifica hasta convertirse en biometano. Como subproducto queda el digestato, un fertilizante natural que puede volver al campo si se trata adecuadamente convirtiéndose en una alternativa ecológica a los fertilizantes químicos y derivados del petróleo.
¿Por qué ahora tantas plantas de biogás en zonas rurales?
España tiene un enorme potencial para producir biometano: más de 163 TWh anuales, según un informe de Sedigas y PwC. Eso equivale a cubrir el 45% del consumo total de gas del país.
La mayor parte de esa capacidad está en zonas rurales, donde se genera la biomasa necesaria: purines, residuos de cosechas, subproductos de la agroindustria. Hasta hace poco, no existía una legislación clara que propiciase la generación de biogás, tal y como ocurría en otros países europeos. Por eso las empresas miran ahora hacia el campo. Y por eso muchos pueblos empiezan a recibir propuestas de proyectos.
Pero no basta con tener residuos. Hace falta también espacio, acceso a redes de tuberías, voluntad política (legislación), y sobre todo, aceptación social. Y aquí es donde la cosa se complica.
¿Qué está pasando en algunos pueblos?
En Carrión y Torralba de Calatrava (Ciudad Real), la presión vecinal logró paralizar proyectos ya avanzados. En Aldeaseca (Ávila), la Plataforma “La Moraña Stop Biogás” lleva meses movilizada contra una planta autorizada por la Junta, y estudia emprender acciones judiciales. En otras zonas, como Navarra o La Rioja, se han producido protestas similares.
¿Qué tienen en común estas comunidades? Vecinos que se enteraron tarde, poca información, miedo a los olores o al impacto en el agua, y la sensación de que las decisiones se toman desde fuera, sin contar con quienes viven allí.
Y no hablamos de grupos ecologistas radicales. Hablamos de agricultores, jubilados, madres y padres, alcaldes/as, técnicos del ayuntamiento… Gente que simplemente quiere que las cosas se hagan de forma responsable y colaborativa. Que no se impongan decisiones desde despachos lejanos. Vecinos que quieren proyectos en su territorio implementados de forma que aporten valor al territorio, minimizando todo lo posible cualquier impacto negativo.
Entonces… ¿son perjudiciales las plantas de biogás?
Todo lo contrario. Gracias a la tecnología y a la legislación actual pueden ser una gran oportunidad económica para los pueblos:
- Reducen la contaminación de purines y residuos.
- Generan puestos de trabajo estables.
- Producen energía limpia y local.
- Diversifican los ingresos del campo.
- Impulsan la economía circular: lo que antes era un residuo (problema), se convierte en solución.
¿Qué necesita un proyecto de biogás para tener aceptación social?
AEBIG (Asociación Española de Biogás), AVAESEN y GASNAM —entidades de referencia en el sector de los gases renovables— coinciden en una idea clave: no basta con cumplir la ley. Las empresas deben ir más allá y construir una relación de confianza con la comunidad. ¿Cómo?
- Escuchando desde el primer momento
No después, no cuando ya está todo decidido. Desde el principio. Antes de diseñar el proyecto, antes de pedir licencias. Escuchar las dudas, los miedos, las propuestas. Y adaptar el proyecto en función de las necesidades e intereses de la comunidad.
- Informando con claridad
No vale con un cartel en el tablón del ayuntamiento. Hace falta explicar qué se va a hacer, con qué residuos, las rutas de los camiones, las medidas de control ambiental, etc. Y hacerlo en un lenguaje claro, sin tecnicismos, con ejemplos prácticos.
- Garantizando beneficios para el pueblo
- Prioridad para vecinos al contratar personal.
- Apoyo a iniciativas locales
- Inversión en formación y desarrollo rural.
- Acuerdos beneficiosos para ganaderos y agricultores locales
- Realizando un control ambiental real y transparente
Las plantas diseñadas según lo que establece la ley no huelen, no contaminan, y no generan ruidos molestos. Hace falta un plan de seguimiento, auditorías independientes, sensores e información pública en tiempo real de que se está haciendo.
Buenas prácticas en plantas de biogás
Sí, existen plantas de biogás/biometano aceptadas por los vecinos. Estas plantas son una referencia de cómo se puede trabajar con el pueblo:
🌱 Proyecto de Genia Bioenergy en Cantaracillo (Salamanca)
Una planta de biometano promovida en colaboración con ganaderos locales, con contratos transparentes y beneficios compartidos. El proyecto se explicó desde el principio y se adaptó a las necesidades de la zona.
🌱 Planta de biometano de Torre Santamaría (Girona) – Empresa Axpo
🌱 Planta de biogás de Valderrobles, Teruel – Cooperativa Grupo Arcoiris
Estos ejemplos demuestran que SÍ ES POSIBLE; que cuando hay transparencia, diálogo y compromiso con el territorio, los proyectos salen adelante y son bienvenidos.
¿Qué puedes hacer tú si se plantea un proyecto en tu zona?
- Infórmate bien. No hagas caso de rumores, bulos o actitudes sensacionalistas. Pregunta, expón tus dudas, solicita documentos, consulta a expertos neutrales.
- Participa. Solicita reuniones, haz propuestas, organiza asambleas: es mucho el beneficio que podéis lograr.
- Exige transparencia. ¿Qué empresa está tras el proyecto? ¿Qué persona está al cargo de la comunicación para hablar con ella?
- Solicita posibles beneficios locales: empleo, formación, inversión en el pueblo.
- Fomenta la acción comunitaria: apoya la acción organizada de tu comunidad (diálogo y colaboración) buscando el bien común.
Nuestra intención al escribir este artículo es invitar a la reflexión, al pensamiento crítico.
En nuestra opinión, las plantas de biometano, en la actualidad, son positivas ya que la legislación y la tecnología aseguran su eficiencia y sostenibilidad.
Si se hacen de forma responsable, con respeto, información clara y beneficios compartidos, pueden ser una herramienta valiosa para la transición energética y para el desarrollo del mundo rural. Si se hacen mal, de espaldas a la población, se convierten en un conflicto ambiental y social.
Y tú, como ciudadano/a, y más aún, como vecino o vecina de un pueblo, tienes un papel clave. Porque el futuro del campo debemos decidirlo entre todos. Porque nadie mejor que los que la habitan conoce su tierra y lo que necesita. Y porque si hablamos de energías limpias, también tenemos que hablar de procesos limpios, de relaciones limpias y de respeto.
El biometano puede formar parte de nuestro futuro. Pero solo si la comunidad forma parte de su presente.
Si estás viviendo una experiencia como las aquí comentadas, nos interesaría conocer tu opinión. Porque escuchar a todas las voces implicadas es el primer paso hacia un modelo energético que además de sostenible, sea también justo.
Compartimos un extracto de la entrevista que le hicimos a Don Ramón Capel, Alcalde de Vencillón (Huesca) en la pasada edición de FIGAN. En la entrevista comparte por qué apoya las plantas de biometano.
Y aquí la opinión del Alcalde de Cuéllar sobre por qué considera de interés para su municipio la implantación de una planta de biogás.