El biometano y su papel en la eficiencia energética de los edificios
El biometano juega un papel destacado en la mejora de la eficiencia energética de los edificios como medida inmediata.
Lo que encontrarás aquí
- Biometano, un sustituto compatible y Sostenible
- España: Potencial para ser un hub de biometano en Europa
- Perspectivas desde el debate sobre la descarbonización de los edificios
- Factores a considerar en la descarbonización de los edificios
- La oportunidad de España para impulsar el biometano
- Este impulso a la producción de biometano sitúa a este gas renovable como un actor clave en la eficiencia energética de los edificios, aprovechando la infraestructura existente, resolviendo desafíos asociados a la gestión de residuos y fomentando una transición energética equilibrada y sostenible.
La eficiencia energética en edificios y hogares se ha convertido en una necesidad fundamental para abordar los desafíos de la transición energética, especialmente en la Unión Europea, donde los edificios representan el 36% de las emisiones de CO2 y son la principal fuente de consumo de energía.
La rehabilitación de viviendas y el uso de los gases renovables, como el biometano, en los sistemas de calefacción forman parte de las medidas planteadas para dar solución a la mejora de esta eficiencia energética y poder avanzar hacia objetivos climáticos más ambiciosos para 2030.
El parque de viviendas en España es diverso y no todas las viviendas están preparadas técnicamente para llevar a cabo la instalación de nuevos sistemas de calefacción, o para asumir el coste. La electrificación no puede ser la única alternativa, por lo que los gases renovables deben formar parte de la solución, aportando una producción continua y estable.
Biometano, un sustituto compatible y Sostenible
Los sistemas de calefacción representan aproximadamente el 60% del consumo de energía de un edificio. Algo que los convierte en puntos estratégicos para implementar medidas de eficiencia energética.
Asociaciones destacadas, como Sedigas (Asociación Española del Gas), CONAIF (Confederación Nacional de Asociaciones de Instaladores y Fluidos), FEGECA (Asociación de Fabricantes de Generadores y Emisores de Calor), y AMASCAL (Asociación de Distribuidores, Mayoristas y Almacenistas de Climatización, Saneamiento y ACS), coinciden en la importancia de desarrollar y utilizar gases renovables para alcanzar los objetivos climáticos. Estos gases tienen el potencial de impulsar la economía circular utilizando las infraestructuras existentes, sin necesidad de inversiones significativas en nuevos equipos.
En el caso del biometano, este comparte características similares a las del gas natural de origen fósil. Una similitud que permite su uso en las mismas infraestructuras de transporte, distribución (red gasista), y sistemas instalados en edificios y hogares.
La compatibilidad del biometano con las instalaciones existentes ofrece una ventaja crucial para implementar medidas inmediatas de eficiencia energética en el extenso parque de edificios y viviendas en España (25,7 millones de viviendas), donde el 50% requiere rehabilitación.
La propuesta del sector de la calefacción para poner en marcha medidas de rehabilitación de viviendas y uso de los gases renovables coincide con la revisión del Reglamento de diseño ecológico de aparatos de calefacción y calefactores combinados por parte de la Comisión Europea. También coincide con la nueva Directiva de eficiencia energética en edificios, en la que se reconoce a las calderas certificadas para funcionar con gases renovables, como el biometano.
El biometano se presenta, por tanto, como una solución técnica y económica viable.
España: Potencial para ser un hub de biometano en Europa
El potencial de España para la producción de biometano ha quedado patente, respaldado por el gran desarrollo del sector agropecuario y agroalimentario, que garantizan la disponibilidad de residuos orgánicos para una producción continua y estable de este gas renovable.
Además, la extensa red gasista existente en España, que puede ser aprovechada para el transporte y distribución de este gas renovable, contribuye a posicionar al país como un hub europeo de biometano.
Establecer objetivos de producción de biometano equivalentes, al menos, al 10% del consumo de gas natural, tal como defendió Sedigas en la revisión del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) puede conducir a la descarbonización de una parte sustancial de la demanda total de gas (33%), evitando la emisión de 8,3 millones de toneladas de metano.
Además, el biometano, al utilizar residuos orgánicos, contribuye a resolver los problemas asociados a su gestión y fomenta la economía circular.
Perspectivas desde el debate sobre la descarbonización de los edificios
La descarbonización de la calefacción ha sido objeto de un intenso debate, especialmente con la llegada del invierno y la interpretación de Directivas europeas. Un debate que debe entender que la transición no implica elegir una tecnología en detrimento de las demás.
En este sentido, la Directiva de Eficiencia Energética (UE) 2023/1791 no prohíbe tecnologías específicas para la descarbonización de los edificios, sino que desincentiva el uso directo de combustibles fósiles a partir de 2026.
Este enfoque, basado en el tipo de combustible y no en la tecnología, destaca la importancia de considerar opciones diversas para la descarbonización.
Factores a considerar en la descarbonización de los edificios
La elección de tecnologías para la descarbonización de los edificios debe considerar factores objetivos, como las características climáticas y de construcción de las viviendas, así como la renta de los habitantes.
La diversidad del parque de viviendas en España, con condiciones climáticas específicas y diferentes niveles de renta, hace que la adopción masiva de una tecnología, como las bombas de calor, sea poco realista.
En este sentido, la red de gas existente en España, menos propensa a saturación que la eléctrica, presenta la ventaja de apenas necesitar inversiones para su transición renovable a biometano e hidrógeno y de extenderse por toda la península. Algo que puede ser determinante al elegir la mejor vía para la descarbonización de los sistemas de calefacción.
La oportunidad de España para impulsar el biometano
El impulso del biometano en España no solo se alinea con los objetivos climáticos, sino que también contribuye a la neutralidad tecnológica y ofrece soluciones eficientes adaptadas a las necesidades específicas de cada hogar.
El país tiene el potencial de convertirse en un referente europeo en la producción de biometano, respaldado por el ambicioso plan REPowerEU y el Paquete Hidrógeno y Gas, donde se asume el cometido de dar carácter legal a esas ambiciones.
Por ello, más de 45 asociaciones, incluida Sedigas, han reivindicado ante la UE que el objetivo de producción de biometano de 35 bcm incluido en el plan REPowerEU se convierta en vinculante, incluyéndose en el Paquete Hidrógeno y Gas.
Una medida considerada de vital importancia puesto que la Directiva de Energías Renovables, aunque apoya el despliegue de gases renovables y proporciona el marco necesario para la certificación de sostenibilidad, no alcanza las ambiciones de REPowerEU en materia de gases renovables.
Este impulso a la producción de biometano sitúa a este gas renovable como un actor clave en la eficiencia energética de los edificios, aprovechando la infraestructura existente, resolviendo desafíos asociados a la gestión de residuos y fomentando una transición energética equilibrada y sostenible.