El potencial de producción sostenible de biometano en España frente a Europa
España tiene el potencial para liderar la producción sostenible de biometano en Europa. ¿Cómo puede hacer que esto sea una realidad?
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La producción de biometano en España ha experimentado un crecimiento significativo durante el 2023, con un incremento del 38% entre enero y noviembre, respecto al mismo periodo de 2022, según el Informe Estadístico 2023 de la Asociación Europea del Biogás (EBA).
Un crecimiento que hace de España el tercer país de Europa con mayor potencial de producción de biometano, pero que aún se sitúa lejos de cubrir la demanda nacional de gas, al representar apenas el 0,1% de la misma.
La reciente revisión y aprobación del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) fija un objetivo poco ambicioso de consumo de biogás (20 TWh) en 2030 que, aunque duplica el objetivo anterior, apenas llega al 4% del potencial que tiene el país.
España debe plantear medidas concretas y respuestas claras frente a las barreras y desafíos a los que se enfrenta el sector del biometano para no dejar escapar la oportunidad de desarrollar todo su potencial de producción sostenible de biometano.
Comparativa europea
A nivel europeo, la producción de biometano no supera los 21 bcm, aunque existan más de 1.300 plantas de biometano activas.
El país que encabeza la lista de inversión es Alemania, que dispone de más de 10.000 plantas de biogás, de las que más de 200 han sido transformadas para producir biometano, y ya produce unos 13 TWh anuales. Esto hace prever que el país se sitúe pronto a la cabeza de la UE como productor de este gas renovable.
Por su parte, Francia ya cuenta con 600 plantas de biometano que inyectan el gas a la red, y su ritmo de instalación es de 1,5 plantas semanales. Un desarrollo motivado por un esquema incentivador a partir de la valorización de residuos orgánicos de todo tipo.
Y Dinamarca, el país referente en la producción de biometano, es capaz de cubrir el 40% de su demanda de gas con biometano, aspirando a hacerlo en su totalidad en 2030.
España se queda en la cuarta posición, en cuanto a inversión, con 11 plantas operativas (455 GWh/año) y 200 en fase de proyecto y desarrollo, pero aún en noveno puesto referente a la producción de biometano.
Con el plan REPowerEU, la UE tiene el objetivo de llegar a producir unos 35 bcm de biometano en 2030 y poder poner fin a la dependencia del gas natural de Rusia. Para hacer esto posible, ha sido necesaria una transformación estructural del mercado europeo del biometano, impulsada por la economía circular y la independencia energética.
La previsión, por parte de la Asociación Europea de Biogás (EBA), es que la inversión en proyectos de biometano alcance los 6.000 millones de euros en los próximos dos años y un montante total de 12.400 millones para 2030, para así lograr el objetivo.
El futuro del biometano en España
A pesar de estos avances, España corre el riesgo de quedarse atrás en la carrera del biometano. El escaso número de plantas en comparación con sus homólogos continentales y la falta de ambición en los objetivos del nuevo PNIEC sitúan al país en posiciones rezagadas.
Una situación que se ha visto motivada por las barreras administrativas, regulatorias, económicas y fiscales que ralentizan el desarrollo del biometano. Aún con la Hoja de Ruta del biogás aprobada, son varias las barreras que superar para lograr un desarrollo robusto y estable a medio y largo plazo.
En palabras de Joan Batalla, presidente de Sedigas: «España debe aspirar a producir un mínimo de 35 TWh de biometano en 2030, ya que cuenta con un potencial de producción suficiente». Este objetivo estaría alineado con la estimación reconocida por la Comisión Europea de 4,1 bcm (alrededor del 13% de la demanda de gas natural de 2022) en ese mismo horizonte temporal.
Además, según un estudio de Sedigas, el país podría producir hasta 163 TWh anuales, lo que impulsaría la creación de 2.326 plantas especializadas, una inversión de casi 40.500 millones de euros, el equivalente al 3,6% del PIB, y generaría unos 62.000 empleos.
La Comisión Europea a publicado las fichas nacionales de biometano para cada Estado miembro y de ellas se puede extraer las siguientes conclusiones en cuanto a España:
- El consumo actual de gas natural del país puede ser sustituido por biometano en un 13%.
- La producción de biogás y biometano puede multiplicarse por 10 y alcanzar el potencial de biometano sostenible.
- La producción de biometano tendrá un verdadero efecto en la transición energética si cuenta con el apoyo de la industria agroalimentaria, que garantiza el suministro de la materia prima y la aplicación local de los digestatos.
- Se debe integrar, cuando sea posible, la electricidad generada a partir del biogás en los servicios auxiliares de la red eléctrica.
- Se requiere de un programa de reconversión de plantas de biogás en biometano, ya sea con un punto de upgrading por planta o centralizado por cluster, cercano al punto de inyección en red o del uso final del biometano.
- Para aumentar el impacto en el ahorro de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), se debe aplicar el concepto de agricultura eficiente y sostenible, optimizada mediante prácticas como el uso de cultivos intermedios, entre cosecha y cosecha, para producir biogás.
- Son necesarias más estaciones de servicio de GNC para cubrir un incremento en el consumo de biometano en el transporte.
España tiene el potencial para ocupar las primeras posiciones en la producción sostenible de biometano en Europa y contribuir a los objetivos europeos. Pero aún queda camino que recorrer.