Digestato del biogás: una oportunidad para recuperar nutrientes y apoyar al campo
Un informe del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea concluye que determinados digestatos agrícolas pueden sustituir parte de los fertilizantes minerales. Su aprovechamiento ofrece oportunidades para el campo, pero requiere controles de calidad y una gestión adaptada a cada territorio.
Lo que encontrarás aquí
- ¿Qué es el digestato y qué relación tiene con el biogás?
- ¿Puede sustituir a los fertilizantes minerales?
- ¿Qué beneficios puede aportar al campo y a la sociedad?
- La protección del agua, el suelo y el aire es fundamental
- Los controles sanitarios y de calidad también cuentan
- Una oportunidad que necesita reglas claras
El estiércol y otros restos agrícolas pueden tener un doble aprovechamiento: producir energía renovable y proporcionar nutrientes para los cultivos. Entre ambos usos existe un material poco conocido fuera del sector: el digestato, que permanece después de producir biogás.
¿Qué posibilidades ofrece? ¿Puede ayudar a reducir los gastos de las explotaciones agrícolas? ¿Cómo se utiliza sin perjudicar al medioambiente?
Estas preguntas centran un informe publicado por el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, conocido como JRC. El documento reúne investigaciones, análisis de datos y aportaciones de especialistas para examinar las condiciones que permiten aprovechar los digestatos agrícolas como fertilizantes.
¿Qué es el digestato y qué relación tiene con el biogás?
El biogás se obtiene mediante digestión anaerobia: un proceso en el que microorganismos descomponen materia orgánica sin oxígeno. Las instalaciones pueden utilizar estiércol, purines, restos vegetales y determinados subproductos agroalimentarios.
Durante el proceso, parte de esa materia se transforma en gas aprovechable para producir energía. El material restante conserva nutrientes importantes para las plantas, como nitrógeno, fósforo y potasio. Ese material es el digestato.
Por tanto, el fertilizante procede del material que queda tras producir biogás. Su aprovechamiento permite conectar la generación de energía con el reciclaje de nutrientes.
El informe se centra principalmente en digestatos procedentes de estiércol y mezclas de materiales agrícolas. Sus conclusiones no deben trasladarse automáticamente a digestatos elaborados con lodos de depuradora o residuos municipales.
¿Puede sustituir a los fertilizantes minerales?
La principal conclusión es que determinados digestatos pueden reemplazar parcialmente a los fertilizantes minerales, siempre que sus características y su aplicación sean adecuadas.
Algunas fracciones líquidas contienen una proporción elevada de nitrógeno que las plantas pueden aprovechar con rapidez. Esto las hace especialmente interesantes para la fertilización.
Sin embargo, los digestatos presentan diferencias importantes. Su composición depende de las materias primas, del funcionamiento de la instalación, de los tratamientos posteriores y del almacenamiento.
También influye el lugar donde se aplican. El suelo, el clima, el cultivo y el momento de fertilización condicionan sus resultados.
El informe recoge experiencias con rendimientos comparables a los obtenidos mediante fertilización mineral, pero advierte de una variabilidad considerable. Para un agricultor, conocer cuánto nitrógeno contiene el digestato resulta insuficiente: también necesita saber qué parte estará disponible cuando el cultivo lo requiera.
¿Qué beneficios puede aportar al campo y a la sociedad?
Recuperar nutrientes permite aprovechar recursos existentes y puede reducir la necesidad de comprar fertilizantes sintéticos. Esto cobra relevancia cuando sus precios están expuestos a los costes energéticos y a las dificultades del comercio internacional.
El informe identifica oportunidades económicas especialmente en regiones con mucha ganadería, donde gestionar los excedentes de estiércol y digestato supone un gasto importante.
En determinadas condiciones, un mejor aprovechamiento local puede disminuir costes de transporte o tratamiento y facilitar la sustitución de fertilizantes minerales.
Para la ciudadanía, el interés reside en una utilización más eficiente de los recursos y en apoyar una agricultura menos expuesta a las alteraciones del suministro exterior.
La dimensión de estos beneficios debe explicarse con precisión. El informe no anticipa una bajada generalizada del precio de los fertilizantes en Europa. Buena parte de los nutrientes del estiércol ya se utiliza en agricultura. Los cambios estudiados permitirían reorganizar y mejorar su aprovechamiento, con beneficios principalmente locales y regionales.
La protección del agua, el suelo y el aire es fundamental
El valor fertilizante del digestato exige una gestión responsable. Una aplicación excesiva o realizada en un momento inadecuado puede provocar pérdidas de nutrientes y contaminación.
Entre los riesgos analizados figuran las emisiones de amoniaco al aire y la llegada de nitratos al agua. Para limitarlos, el informe destaca el almacenamiento adecuado y técnicas de aplicación que reduzcan las emisiones.
También resulta esencial ajustar las cantidades a las necesidades del cultivo y considerar los nutrientes que ya contiene el suelo.
El fósforo merece especial atención. Aplicar digestato únicamente para cubrir las necesidades de nitrógeno puede aportar demasiado fósforo. Su acumulación aumenta el riesgo de que llegue a ríos y otras masas de agua.
Por eso, una buena planificación debe tener en cuenta ambos nutrientes y facilitar su traslado hacia zonas donde sean necesarios.
Los controles sanitarios y de calidad también cuentan
La digestión anaerobia puede reducir determinados microorganismos y contaminantes, pero no garantiza su eliminación completa.
El informe examina la posible presencia de patógenos, residuos de medicamentos veterinarios y metales como cobre y zinc. Muchos proceden de los materiales de entrada, por lo que seleccionar y controlar las materias primas es un primer paso fundamental.
Después deben comprobarse las características del digestato, aplicar los tratamientos necesarios y mantener una vigilancia adecuada.
Los autores también señalan lagunas de conocimiento sobre algunos efectos a largo plazo. Esto refuerza la importancia de continuar investigando y supervisar los suelos donde se realizan aplicaciones repetidas.
Una oportunidad que necesita reglas claras
El informe estudia la posibilidad de ampliar el marco europeo RENURE, relativo a determinados fertilizantes obtenidos del estiércol, para incluir ciertos digestatos líquidos. Esa posibilidad requiere criterios claros de calidad y protección ambiental.
El documento aporta evidencia científica para valorar decisiones; no constituye una autorización general para utilizar cualquier digestato sin restricciones.
Su mensaje principal es accesible: aprovechar los nutrientes que quedan tras producir biogás puede beneficiar al campo y mejorar el uso de nuestros recursos. Para conseguirlo, hacen falta materiales adecuados, controles, planificación y prácticas ajustadas a cada suelo y cultivo.
La oportunidad está en combinar energía renovable, fertilización y protección ambiental a lo largo de toda la cadena, desde la recogida del estiércol hasta su aprovechamiento agrícola.
Fuente: Tóth y colaboradores, Overview of key considerations for the safe application of agricultural digestates as fertilising materials under various conditions. JRC, 2026.
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