El futuro del biogás y el biometano en Europa: cinco prioridades de investigación
La EBA publica una hoja de ruta para impulsar la innovación en toda la cadena de valor del biogás y el biometano
El biogás y el biometano han dejado de ser tecnologías emergentes para convertirse en piezas estratégicas de la transición energética europea. Sin embargo, el desarrollo del sector no dependerá únicamente de construir nuevas plantas o aumentar la producción de gases renovables. También será necesario seguir avanzando en investigación, innovación y transferencia tecnológica.
Lo que encontrarás aquí
- La EBA publica una hoja de ruta para impulsar la innovación en toda la cadena de valor del biogás y el biometano
- Más que energía renovable
- 1. Cerrar el círculo: biomasa, nutrientes, agua y suelo
- 2. Comprender mejor la biología de la digestión anaerobia
- 3. De la energía a las moléculas
- 4. Digitalización, inteligencia artificial y medición avanzada
- 5. La aceptación social también es innovación
- Cinco recomendaciones para Europa
- Una visión más amplia del biogás
Con este objetivo, la Asociación Europea del Biogás (EBA) ha publicado el informe Bridging the Gaps: Research and Innovation Priorities in the Biogas and Biomethane Value Chain, un documento elaborado junto a su Comité Científico Asesor y numerosos centros de investigación europeos que identifica las principales áreas de trabajo para los próximos años.
El informe actúa como una hoja de ruta científica para orientar futuras inversiones en I+D+i y maximizar el impacto ambiental, energético, económico y social del sector.
Más que energía renovable
La primera conclusión del informe es especialmente relevante: el biogás y el biometano ya no deben considerarse únicamente fuentes de energía renovable.
Según la EBA, se encuentran entre las pocas tecnologías capaces de contribuir simultáneamente a:
- La seguridad energética.
- La reducción de emisiones.
- La economía circular.
- La gestión sostenible de residuos.
- La fertilidad de los suelos.
- La recuperación de nutrientes.
- El desarrollo rural.
- La resiliencia del sistema energético.
Esta visión amplia explica por qué Europa está prestando cada vez más atención a los gases renovables como herramienta para afrontar varios desafíos al mismo tiempo.
1. Cerrar el círculo: biomasa, nutrientes, agua y suelo
La primera prioridad identificada por el informe se centra en reforzar la circularidad de los sistemas de producción de biogás.
Los investigadores consideran necesario avanzar en el aprovechamiento de nuevas materias primas, especialmente residuos agrícolas, forestales y lignocelulósicos que actualmente permanecen infrautilizados.
También se propone mejorar la logística de recogida y transporte de biomasa, optimizar mezclas de sustratos y desarrollar soluciones para reducir contaminantes como microplásticos, metales pesados o compuestos orgánicos persistentes.
Uno de los aspectos que recibe mayor atención es el digestato.
Lejos de considerarse un simple subproducto, el informe lo presenta como uno de los recursos más valiosos de toda la cadena de valor.
Las líneas de investigación propuestas incluyen:
- Fertilizantes avanzados derivados de digestato.
- Bioestimulantes agrícolas.
- Recuperación de nitrógeno, fósforo y potasio.
- Producción de biochar e hidrochar.
- Uso de digestato en cultivos de microalgas.
- Aplicaciones en sistemas de fertirrigación.
La EBA considera que estas soluciones podrían contribuir a reducir la dependencia europea de fertilizantes minerales importados y reforzar la soberanía agrícola del continente.
2. Comprender mejor la biología de la digestión anaerobia
La digestión anaerobia sigue siendo uno de los procesos biológicos más complejos utilizados a escala industrial.
Por ello, la segunda prioridad se centra en profundizar en el conocimiento de los microorganismos responsables de producir biogás.
El informe identifica oportunidades de mejora en ámbitos como:
- Ecología microbiana.
- Ingeniería de consorcios bacterianos.
- Biología sintética.
- Sensores biológicos.
- Sistemas de detección temprana de inestabilidades.
- Optimización de rendimientos.
La EBA destaca que cualquier avance en este campo tiene un efecto multiplicador sobre el resto de la cadena de valor.
Una planta más estable y eficiente permite producir más energía, aprovechar mejor los residuos y generar digestatos de mayor calidad.
Además, el informe introduce una dimensión cada vez más relevante: la contribución del biogás al enfoque One Health.
La investigación futura deberá profundizar en la capacidad de la digestión anaerobia para reducir patógenos y genes asociados a resistencias antimicrobianas, generando beneficios que van más allá de la producción energética.
3. De la energía a las moléculas
Quizá la transformación más profunda planteada por el informe sea la evolución de las plantas de biogás hacia auténticas biorrefinerías.
La EBA considera que el metano renovable y el CO₂ biogénico pueden convertirse en materias primas para fabricar una amplia variedad de productos.
Entre ellos:
- Hidrógeno renovable.
- E-metano.
- Metanol renovable.
- Combustibles sostenibles para aviación (SAF).
- Productos químicos renovables.
- Proteínas microbianas.
- Biopolímeros.
- Biomateriales avanzados.
Especial relevancia adquiere el CO₂ biogénico generado durante los procesos de upgrading del biometano.
Hasta hace pocos años era considerado un subproducto inevitable. Hoy se contempla como un recurso estratégico para aplicaciones Power-to-X, combustibles sintéticos, producción de amoniaco verde e incluso soluciones de captura y almacenamiento de carbono.
La investigación futura buscará maximizar el valor económico y ambiental de estas corrientes de carbono renovable.
4. Digitalización, inteligencia artificial y medición avanzada
La cuarta prioridad aborda uno de los grandes vectores de transformación tecnológica: la digitalización.
El informe apuesta por incorporar herramientas avanzadas de monitorización, control y análisis de datos en las plantas de biogás.
Entre las tecnologías consideradas prioritarias destacan:
- Gemelos digitales (digital twins).
- Inteligencia artificial.
- Aprendizaje automático.
- Sistemas predictivos de operación.
- Herramientas de apoyo a la toma de decisiones.
La EBA considera que estas tecnologías pueden ayudar a optimizar rendimientos, reducir costes operativos y anticipar incidencias antes de que afecten a la producción.
Al mismo tiempo, el informe insiste en la necesidad de desarrollar metodologías armonizadas para medir emisiones, garantizar la trazabilidad del biometano y mejorar la contabilidad del CO₂ biogénico.
La calidad de los datos será esencial para la credibilidad futura del sector y para su participación en mercados de carbono.
5. La aceptación social también es innovación
Uno de los aspectos más llamativos del documento es la importancia concedida a las dimensiones sociales.
La EBA reconoce explícitamente que el éxito del sector no dependerá exclusivamente de la tecnología.
La aceptación social, la participación ciudadana, la gobernanza territorial y la comunicación pública aparecen identificadas como áreas prioritarias de investigación.
El informe propone estudiar:
- La percepción pública de las plantas de biogás.
- Los mecanismos de generación de confianza.
- Los modelos de gobernanza participativa.
- La comunicación de beneficios ambientales y territoriales.
- Los factores que favorecen o dificultan la licencia social.
Este reconocimiento supone un cambio significativo respecto a enfoques más tradicionales centrados exclusivamente en cuestiones técnicas.
Cinco recomendaciones para Europa
Más allá de las líneas de investigación específicas, la EBA formula cinco recomendaciones generales para las futuras políticas europeas de innovación:
- Mantener inversiones equilibradas entre ciencia básica y demostración comercial.
- Impulsar proyectos multidisciplinares y colaborativos.
- Facilitar la transferencia tecnológica y reducir riesgos para tecnologías pioneras.
- Desarrollar infraestructuras robustas de medición y estandarización.
- Reconocer el carácter multifuncional del biogás y el biometano.
Una visión más amplia del biogás
La principal aportación del informe es probablemente conceptual.
Durante años, el debate sobre el biogás se ha centrado en cuánta energía puede producir. La EBA propone ampliar la perspectiva.
La pregunta ya no es únicamente cuántos gigavatios hora puede generar una planta, sino cuántos problemas puede ayudar a resolver simultáneamente.
Gestión de residuos, fertilidad de los suelos, recuperación de nutrientes, desarrollo rural, producción de combustibles renovables, seguridad energética o captura de carbono forman parte de una misma ecuación.
Desde esta perspectiva, el biogás deja de ser una tecnología aislada para convertirse en una infraestructura estratégica de la bioeconomía europea.
Y precisamente por eso, la innovación no debe limitarse a producir más energía, sino a aprovechar todo el valor que contienen los residuos y recursos orgánicos que hoy siguen infrautilizados.