AGROVALOR 2026: cuando los residuos del campo se convierten en recursos para el territorio
Lugo reúne los días 22 y 23 de septiembre a investigadores, empresas, administraciones y profesionales del sector agrario para abordar uno de los grandes retos de la economía circular: cómo aprovechar los residuos agroganaderos y forestales para producir energía, recuperar nutrientes, proteger nuestros suelos y generar valor en el territorio.
¿Qué podemos hacer con los purines y estiércoles generados por la ganadería? ¿Es posible recuperar sus nutrientes y devolverlos al suelo? ¿Podemos producir energía renovable a partir de determinados residuos orgánicos? ¿Cómo conseguimos que estas soluciones sean ambientalmente sostenibles, económicamente viables y estén bien integradas en el territorio?
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- Lugo reúne los días 22 y 23 de septiembre a investigadores, empresas, administraciones y profesionales del sector agrario para abordar uno de los grandes retos de la economía circular: cómo aprovechar los residuos agroganaderos y forestales para producir energía, recuperar nutrientes, proteger nuestros suelos y generar valor en el territorio.
- De residuo a recurso
- El suelo también forma parte de la ecuación
- Biogás y biometano: producir energía y mucho más
- Del laboratorio al campo
- Más de 25 expertos para abordar un problema desde diferentes perspectivas
- Una oportunidad para construir soluciones desde el territorio
- Una cita para quienes quieren convertir los residuos en oportunidades
- Más información e inscripción en AGROVALOR 2026
Son preguntas que afectan directamente al futuro de nuestra agricultura y ganadería y que estarán en el centro de AGROVALOR 2026, un encuentro dedicado a la valorización de residuos agroganaderos y forestales que se celebrará los próximos 22 y 23 de septiembre en la Escola Politécnica Superior de Enxeñería de la Universidad de Santiago de Compostela, en el Campus Terra de Lugo.
El objetivo parte de una idea aparentemente sencilla, pero con enormes implicaciones: muchos materiales que todavía consideramos residuos pueden convertirse en recursos si somos capaces de gestionarlos y transformarlos adecuadamente.
Y hacerlo puede ayudarnos a resolver simultáneamente varios retos: gestionar mejor los residuos orgánicos, recuperar nutrientes, proteger los suelos, reducir emisiones, producir energía renovable, disminuir la dependencia de determinados recursos externos y generar nuevas oportunidades económicas en las zonas rurales.
De residuo a recurso
La agricultura, la ganadería, la industria agroalimentaria y la actividad forestal generan grandes cantidades de materia orgánica. Gestionarla correctamente constituye un desafío ambiental y económico, pero también abre numerosas posibilidades.
Purines, estiércoles, restos agrícolas y otras materias orgánicas pueden someterse a diferentes procesos de transformación para obtener fertilizantes orgánicos, energía y otros productos de valor.
Esta mirada circular es precisamente uno de los grandes ejes de AGROVALOR 2026.
En lugar de pensar en una cadena que termina cuando aparece un residuo, se trata de preguntarnos cómo podemos conseguir que ese material vuelva a incorporarse al sistema productivo.
RESIDUOS ORGÁNICOS → RECURSOS → ENERGÍA Y NUTRIENTES → SUELO → PRODUCCIÓN
El planteamiento del encuentro se articula alrededor de cuatro grandes ámbitos: la agricultura circular y la valorización agronómica y energética de residuos; la salud del suelo, el impacto ambiental y el cambio climático; los aspectos socioeconómicos y legislativos; y la infraestructura y gestión territorial de los residuos.
La segunda circular del encuentro concreta además cuestiones muy prácticas: desde la gestión eficiente de purines y estiércoles y la transformación de materias primas agroindustriales hasta la logística de los residuos, la rentabilidad de las explotaciones, la digitalización, las barreras tecnológicas, la percepción social o la cooperación entre administraciones, cooperativas y empresas.
El suelo también forma parte de la ecuación
Uno de los aspectos más interesantes de AGROVALOR es que amplía la mirada más allá de la gestión del residuo.
Porque transformar un residuo no debería ser el objetivo final. También necesitamos preguntarnos qué obtenemos, cómo utilizamos esos nuevos productos y qué impacto tienen sobre el suelo y el medio ambiente.
Los suelos agrícolas son una pieza esencial de nuestros sistemas alimentarios. Su fertilidad, contenido en materia orgánica, capacidad para retener agua y nutrientes y actividad biológica condicionan nuestra capacidad para producir alimentos a largo plazo.
Por eso el encuentro abordará cuestiones como los fertilizantes orgánicos, la recuperación de nutrientes, los efectos de los residuos transformados sobre la calidad del suelo, la reducción de la huella climática o las prácticas agrícolas adaptativas.
Esta conexión resulta especialmente importante: economía circular no significa únicamente aprovechar mejor un residuo, sino conseguir que los recursos que contiene puedan regresar al sistema de una manera segura, eficiente y ambientalmente responsable.
Biogás y biometano: producir energía y mucho más
Dentro de esta visión, el biogás y el biometano ocupan un espacio especialmente interesante.
La digestión anaerobia permite aprovechar determinadas materias orgánicas para producir biogás. Este puede utilizarse directamente con fines energéticos o someterse a un proceso de depuración —upgrading— para obtener biometano, un gas renovable con características que permiten su utilización como sustituto del gas natural en diferentes aplicaciones.
Pero contemplar estos proyectos únicamente desde el punto de vista energético sería quedarse con una parte de su potencial.
Una planta de biogás puede formar parte de un sistema mucho más amplio de gestión de residuos y subproductos, reducción de emisiones, recuperación de nutrientes y generación de actividad económica en el territorio.
Y precisamente ahí se encuentra uno de los debates importantes para los próximos años: cómo diseñar proyectos que no respondan únicamente a la necesidad de producir energía renovable, sino también a las características y necesidades de los territorios donde se implantan.
El programa de AGROVALOR incluye el potencial de aprovechamiento energético de los residuos y modelos territoriales de economía circular, mientras que la web del encuentro señala expresamente ejemplos relacionados con biogás, compostaje y pirólisis.
Del laboratorio al campo
Otro valor de encuentros como AGROVALOR es reunir en un mismo espacio mundos que no siempre tienen suficientes oportunidades para conversar.
La investigación puede desarrollar nuevas tecnologías y aportar conocimiento sobre suelos, nutrientes, fertilización, tratamiento de residuos o producción de energía. Pero para que esas soluciones generen impacto tienen que poder trasladarse a explotaciones agrícolas y ganaderas, empresas, cooperativas y territorios reales.
Y eso obliga a incorporar otras preguntas.
¿Es económicamente viable la tecnología? ¿A qué escala funciona? ¿Quién gestiona los residuos? ¿Cómo se transportan? ¿Qué normativa debe cumplirse? ¿Existe mercado para los productos obtenidos? ¿Cómo se integra una instalación en su entorno? ¿Qué beneficios obtiene el territorio?
AGROVALOR pretende precisamente favorecer esa conexión entre investigación, empresa, administración y sector agrario. La organización señala que las comunicaciones científicas serán solo una de las formas de participación y que se dará especial importancia al intercambio de experiencias, la identificación de oportunidades y la generación de contactos.
Es una diferencia importante. La innovación no produce una transformación real simplemente porque exista. Necesita transferencia, inversión, regulación adecuada, colaboración y capacidad para adaptarse a las condiciones de cada territorio.
Más de 25 expertos para abordar un problema desde diferentes perspectivas
El encuentro contará con mesas redondas en las que participarán más de 25 expertos procedentes del ámbito universitario, empresarial, territorial y de la Administración, según la segunda circular publicada por la organización.
Entre los ponentes principales se encuentran Xavier Flotats, catedrático de la Universitat Politècnica de Catalunya y miembro de honor de AEBIG; Bibiana Rodríguez Sendón, subdirectora general de Medios de Producción Agrícola y Oficina Española de Variedades Vegetales del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación; César Iglesias, director de INFIAR; Raúl Muñoz, catedrático de la Universidad de Valladolid y director científico del Instituto de Procesos Sostenibles; Miriam Pinto, responsable del Área de Bioeconomía de NEIKER; y Luis Puchades, socio fundador de BIOVIC Consulting y expresidente de AEBIG.
La diversidad de perfiles responde precisamente al enfoque del encuentro: la gestión de los residuos orgánicos no es solamente una cuestión tecnológica. También afecta a la agricultura, la energía, el medio ambiente, la economía, la regulación, la planificación territorial y la aceptación social.
Una oportunidad para construir soluciones desde el territorio
Quizá esta sea una de las principales aportaciones de AGROVALOR 2026.
Hablar de economía circular resulta relativamente sencillo. Lo complejo es conseguir que funcione sobre el terreno.
Hace falta conocer qué residuos y subproductos existen en cada zona, en qué cantidades se generan, qué tecnologías son adecuadas para tratarlos, qué necesidades tienen los suelos y cultivos, qué infraestructuras son necesarias, cuánto cuesta transportar las materias primas y qué salidas reales existen para la energía, los fertilizantes y demás productos obtenidos.
Por eso resulta especialmente relevante que el programa incorpore cuestiones como logística, barreras tecnológicas, rentabilidad, regulación, percepción social y modelos territoriales, además de la propia tecnología.
Los proyectos de economía circular funcionan mejor cuando dejan de concebirse como instalaciones aisladas y empiezan a formar parte de una estrategia capaz de conectar agricultura, ganadería, industria, energía, conocimiento y territorio.
Una cita para quienes quieren convertir los residuos en oportunidades
AGROVALOR 2026 puede resultar especialmente interesante para agricultores y ganaderos, cooperativas, empresas agroalimentarias, promotores y operadores de plantas de biogás y biometano, gestores de residuos, fabricantes y desarrolladores de tecnologías, empresas de fertilizantes y biofertilizantes, investigadores, centros tecnológicos, administraciones públicas, asociaciones sectoriales y profesionales vinculados al desarrollo rural y la economía circular.
Para quienes trabajan en estos ámbitos, Lugo ofrece dos días para conocer soluciones, contrastar experiencias y, sobre todo, establecer conexiones entre personas que afrontan distintas partes de un mismo problema.
Porque la transición hacia una economía circular no se producirá únicamente desarrollando nuevas tecnologías. Necesitará personas, empresas, investigadores, agricultores, ganaderos y administraciones capaces de colaborar y trasladar esas soluciones al territorio.
Las inscripciones permanecen abiertas y, desde el 19 de julio, tienen un precio de 100 euros. La organización advierte de que las plazas son limitadas y la participación está sujeta a confirmación para mantener un equilibrio entre perfiles.
Más información e inscripción en AGROVALOR 2026
AGROVALOR 2026
📅 22 y 23 de septiembre de 2026
📍 Escola Politécnica Superior de Enxeñería (EPSE) – Campus Terra, Universidade de Santiago de Compostela, Lugo.