El biogás y el biometano están ganando protagonismo como energías renovables clave en la transición energética. Ambos permiten aprovechar residuos orgánicos y transformarlos en un gas renovable que puede sustituir al gas natural.
Lo que encontrarás aquí
- ¿Qué son el biogás y el biometano?
- Normativa sobre biogás en España
- Estrategia nacional: Hoja de Ruta del Biogás
- Normas técnicas y calidad del biometano
- ¿Qué significa todo esto para la ciudadanía?
- Trabas administrativas y normativas que frenan al biogás y biometano
- ¿Cambian los permisos según la comunidad autónoma?
¿Qué leyes regulan el biogás y el biometano en España?
En este artículo te lo explicamos de forma sencilla, sin tecnicismos.
¿Qué son el biogás y el biometano?
Biogás: se obtiene de la descomposición de residuos orgánicos (como estiércol, restos de comida o lodos de depuradora).
Biometano: es biogás purificado, con la misma calidad que el gas natural, lo que le permite inyectarse en la red gasista y usarse en hogares, fábricas o vehículos.
Ambos ayudan a reducir emisiones, a aprovechar residuos y a avanzar hacia una economía circular.
Normativa sobre biogás en España
🔹 Real Decreto 376/2022: la norma principal
El Real Decreto 376/2022, de 17 de mayo, es la base legal que regula el biogás y el biometano en España.
Esta norma:
- Establece criterios de sostenibilidad y reducción de emisiones.
- Crea un sistema de garantías de origen, que certifica oficialmente que el gas es renovable.
- Marca objetivos de uso en transporte: 0,2 % en 2022 – 1 % en 2025 – 3,5 % en 2030
👉 Texto oficial: Real Decreto 376/2022 en el BOE
🔹 Orden TED/728/2024: cómo se aplica
La Orden TED/728/2024, de 15 de julio desarrolla el Real Decreto y explica cómo se lleva a la práctica:
- Define legalmente qué es biogás y biometano.
- Pone en marcha el sistema SICBIOS, que controla el cumplimiento de la normativa.
- Garantiza la trazabilidad y transparencia del gas renovable.
👉 Texto oficial: Orden TED/728/2024 en el BOE
Estrategia nacional: Hoja de Ruta del Biogás
Además de las leyes, España cuenta con la Hoja de Ruta del Biogás (2021).
Este plan fija metas y líneas de acción:
- Alcanzar al menos 10 TWh de biogás en 2030, lo que equivale al consumo de unos 2 millones de hogares.
- Revisar los objetivos cada tres años.
- Impulsar proyectos con apoyo de fondos europeos.
👉Consulta aquí la Hoja de Ruta del Biogás (MITECO)
Normas técnicas y calidad del biometano
Para que el biometano pueda inyectarse en la red de gas, existen normas técnicas específicas:
- Protocolos de detalle sobre medición y calidad del gas.
- La Especificación UNE 0062:2020, que regula las garantías de origen.
Son requisitos más técnicos, pero fundamentales para que el gas renovable llegue a los consumidores con la misma seguridad que el gas natural.
¿Qué significa todo esto para la ciudadanía?
Gracias a estas leyes y normas:
- El biogás y el biometano que se produzcan en España estarán certificados y controlados.
- Se impulsa una energía renovable que reduce la contaminación y disminuye la dependencia energética del exterior.
- Agricultores, empresas y ciudadanos cuentan con un marco legal claro que da confianza en el uso del gas renovable.
Trabas administrativas y normativas que frenan al biogás y biometano
Aunque el marco legal existe, la realidad es que la falta de agilidad y precisión en la normativa está frenando el despegue de esta energía en España.
Conexión a la red: hasta 2024 no hubo un procedimiento específico para conectar plantas de biometano a la red gasista. Antes solo había reglas muy generales, lo que generaba retrasos y trámites poco claros (CNMC, 2024)
Cambios constantes: en 2025, ese procedimiento se volvió a modificar para incluir otros gases renovables, lo que genera incertidumbre a las empresas (CNMC, 2025)
Certificación y garantías de origen: el sistema SICBIOS y las reglas de sostenibilidad se han ido ajustando en 2024 y 2025, retrasando la confianza de inversores y clientes (Orden TED/728/2024)
Permisos y burocracia: el sector denuncia que los trámites son lentos y complejos. Un ejemplo es el digestato (el subproducto del biogás): su regulación no está clara y, en muchos casos, se sigue tratando como residuo en vez de fertilizante, lo que añade trabas administrativas (MITECO, Hoja de Ruta del Biogás)
¿Cambian los permisos según la comunidad autónoma?
Sí. Aunque las normas básicas son estatales (p.ej., sostenibilidad y garantías de origen del RD 376/2022, y el sistema SICBIOS de la Orden TED/728/2024), la mayor parte de permisos clave (ambientales, residuos/digestato, urbanismo, usos agroganaderos) dependen de cada comunidad autónoma. Por eso la experiencia de tramitación varía.
Hay diferencias entre CCAA: quien dispone de estrategia propia, guías y/o leyes de simplificación tiende a ofrecer más previsibilidad y rapidez (Cataluña, Aragón, CLM, Andalucía, Navarra). Aunque la AAI/EIA sigue siendo el cuello de botella decisivo.
Digestato: donde existe estrategia/especificaciones claras (Cataluña) o guías (CyL) suele reducirse la ambigüedad que retrasa proyectos.
Conexión a red: los expedientes públicos en Navarra y CLM muestran que los proyectos avanzan cuando administración y distribuidora coordinan pronto la inyección.
En resumen:
hay normativa, pero los procesos no son suficientemente ágiles ni estables para que los proyectos despeguen con la rapidez necesaria. Esto explica el desfase entre el enorme potencial del biogás en España y la producción real que vemos hoy. A finales de 2024 solo había 11 plantas inyectando biometano en la red, según datos de Enagás y la CNMC, muy lejos del potencial del país (Enagás, 2024)
Conclusión
En España, la legislación sobre biogás y biometano se apoya en tres pilares:
- Real Decreto 376/2022 → fija las reglas y las garantías de origen.
- Orden TED/728/2024 → detalla cómo se aplican esas reglas con el sistema SICBIOS.
- Hoja de Ruta del Biogás → marca los objetivos estratégicos para 2030.
Pero la experiencia práctica demuestra que aún falta agilidad administrativa, claridad en la regulación y estabilidad normativa para que el biogás y el biometano puedan crecer al ritmo que España necesita para aprovechar todo su potencial y alcanzar la capacidad de otros países europeos.