Biogás a escala de granja: el modelo de Riverview Farm en Irlanda
Una granja lechera ecológica de Irlanda convierte sus residuos en biogás, electricidad y calor
El biogás a escala de granja ya funciona en explotaciones ganaderas europeas. Riverview Farm, una granja lechera ecológica de Galway (Irlanda), ha integrado un digestor anaerobio que utiliza purines, estiércol y otros materiales generados en la propia explotación para producir biogás, electricidad y calor. El digestato retorna después a los campos como fertilizante orgánico. El proyecto permite analizar, con datos reales, las posibilidades y también las condiciones necesarias para integrar la digestión anaerobia directamente en una explotación ganadera.
Lo que encontrarás aquí
- Biogás a escala de granja: el caso de Riverview Farm
- Un digestor anaerobio integrado en la explotación ganadera
- ¿Qué materias primas utiliza para producir biogás?
- ¿Cómo funciona el digestor de Riverview Farm?
- Biogás, no biometano: producción de electricidad y calor
- Electricidad para el ordeño y las instalaciones de la granja
- Aprovechamiento del calor de la cogeneración
- Del purín al digestato: los nutrientes vuelven al campo
- Una explotación que también produce buena parte del alimento del ganado
- ¿Cuánto cuesta instalar un digestor de biogás a escala de granja?
- Hasta 30.000 euros anuales menos en energía comprada
- Una reducción estimada de 202 toneladas de CO₂ equivalente al año
- ¿Puede este modelo de biogás reproducirse en otras granjas?
- Biogás a escala de granja: una opción más, no una receta universal
Biogás a escala de granja: el caso de Riverview Farm
En Dunmore, en el condado irlandés de Galway, la familia Gildea lleva años desarrollando un modelo de producción lechera ecológica en el que ganadería, agricultura, tecnología y, ahora también, producción de energía forman parte de un mismo sistema.
Riverview Farm cuenta con una cabaña de unas 230 vacas, según los datos proporcionados en octubre de 2025 por su propietario, Brendan Gildea, ante el Comité de Agricultura y Alimentación del Parlamento de Irlanda. La familia trabaja alrededor de 550 acres (unos 223 hectáreas) y produce aproximadamente 1,8 millones de litros de leche ecológica al año, suministrados a Aurivo. La explotación lleva alrededor de 18 años trabajando bajo producción ecológica.
La automatización tampoco es nueva en esta granja. Gildea explicó que utiliza ordeño robotizado desde hace más de dos décadas y actualmente dispone de cuatro robots de ordeño. Riverview Farm fue una de las explotaciones pioneras en introducir esta tecnología en Irlanda.
Pero la característica que ha situado recientemente a esta explotación en el foco del sector bioenergético irlandés es otra: la incorporación de una planta de digestión anaerobia diseñada específicamente para funcionar a escala de granja.
Un digestor anaerobio integrado en la explotación ganadera
El proyecto forma parte del Small Biogas Demonstration Project (SBDP), impulsado por la Irish Bioenergy Association (IrBEA) dentro del marco EIP-AGRI.
Su objetivo no era desarrollar grandes instalaciones centralizadas, sino demostrar en condiciones reales hasta qué punto la digestión anaerobia de pequeña escala puede integrarse en explotaciones agrarias para mejorar su balance energético, aprovechar nutrientes, reducir emisiones y valorizar recursos disponibles en las propias granjas.
El programa contempló tres proyectos demostrativos y el análisis de aspectos como disponibilidad y estacionalidad de las materias primas, gestión del digestato, fertilidad del suelo, calidad del agua, balance energético y huella de carbono.
Brendan Gildea se incorporó al proyecto después de que IrBEA pusiera en marcha la iniciativa. La autorización urbanística llegó en 2023 y la construcción comenzó en primavera de 2024. La instalación fue construida por la empresa irlandesa Tank Storage Systems y la propia familia Gildea realizó parte de los trabajos de preparación del terreno.
La unidad comenzó a operar en 2025.
¿Qué materias primas utiliza para producir biogás?
Una de las particularidades más relevantes del proyecto es que el sistema se ha diseñado para trabajar con materiales generados en la propia explotación, evitando depender de un suministro regular de residuos procedentes de terceros.
El digestor utiliza principalmente purín de vacuno, estiércol con cama de paja y restos de ensilado u otros materiales agrícolas de la propia granja.
Irish Farmers Journal cifra la alimentación total de la instalación en aproximadamente 4.000 toneladas anuales.
Este planteamiento diferencia el modelo de muchas instalaciones de mayor escala, que necesitan reunir materias primas procedentes de diferentes explotaciones, industrias o gestores y, por tanto, establecer una logística de aprovisionamiento.
En Riverview Farm, la lógica es fundamentalmente interna:
granja → subproductos ganaderos y agrícolas → digestor → biogás + digestato → energía y nutrientes para la propia explotación.
EU CAP Network destaca precisamente que la instalación se diseñó para encajar dentro de las operaciones existentes y funcionar con recursos disponibles en la propia granja.
¿Cómo funciona el digestor de Riverview Farm?
El principio tecnológico es el habitual de la digestión anaerobia.
Los materiales orgánicos se introducen en un reactor cerrado en el que diferentes comunidades de microorganismos degradan la materia orgánica en ausencia de oxígeno.
Durante ese proceso se obtienen dos productos principales: biogás, compuesto fundamentalmente por metano y dióxido de carbono, y digestato, que conserva buena parte de los nutrientes presentes en las materias primas originales.
En su comparecencia ante el Parlamento irlandés, Gildea situó el volumen del tanque de digestión en 580 m³ y señaló un tiempo de retención aproximado de 35-40 días.
Existe, no obstante, una discrepancia entre las fuentes publicadas. EU CAP Network describe la instalación como un digestor de 450 m³. Dado que la cifra de 580 m³ procede directamente del propietario en una declaración formal ante el Parlamento irlandés, GASRENOVABLE.COM toma esta última como referencia, dejando constancia de la diferencia documental.
Esta discrepancia es importante porque evita presentar como indiscutible una especificación técnica sobre la que las propias fuentes primarias y del proyecto no coinciden.
Biogás, no biometano: producción de electricidad y calor
Conviene hacer aquí una distinción fundamental.
Riverview Farm produce biogás, pero no realiza upgrading para convertirlo en biometano destinado a su inyección en la red de gas.
El biogás se utiliza directamente en la propia explotación para alimentar una unidad de cogeneración o CHP (Combined Heat and Power).
Esta tecnología permite producir simultáneamente electricidad y calor, aumentando el aprovechamiento energético del gas generado.
La instalación dispone de una capacidad eléctrica nominal en torno a 49 kW. Durante sus primeros meses estaba produciendo aproximadamente 24-28 kW, ajustando fundamentalmente la generación a las necesidades energéticas de la explotación.
Gildea explicó posteriormente que la unidad CHP puede producir alrededor de 25 kW en verano y alcanzar aproximadamente 40 kW durante el invierno.
De esta manera, el biogás no necesita abandonar físicamente la explotación: se transforma allí mismo en energía que puede utilizar la granja.
Electricidad para el ordeño y las instalaciones de la granja
La electricidad obtenida alimenta las instalaciones y equipos de Riverview Farm, incluido su sistema robotizado de ordeño.
EU CAP Network señala que el sistema puede cubrir prácticamente toda la demanda eléctrica de la explotación. Brendan Gildea explicó ante el Parlamento irlandés que, después de la puesta en marcha, su factura eléctrica se había reducido prácticamente a cero.
En octubre de 2025, apenas unos meses después de comenzar a funcionar el motor de cogeneración, la explotación había producido alrededor de 90 MWh de electricidad, según los datos aportados por el propio ganadero.
Más de la mitad se había exportado entonces a la red, aunque Gildea indicó que todavía no estaba recibiendo remuneración por esa electricidad debido a cuestiones relacionadas con la instalación del contador inteligente.
Existe además margen para incrementar la producción. Las estimaciones difundidas por EU CAP Network indican que, con los recursos disponibles en la explotación, el sistema podría llegar a producir aproximadamente un 70 % más de energía de la que necesita la propia granja.
Eso abre la posibilidad de que el autoconsumo pueda complementarse con la exportación de excedentes eléctricos a la red.
Aprovechamiento del calor de la cogeneración
Una unidad de cogeneración no produce únicamente electricidad.
El funcionamiento del motor genera calor que puede recuperarse y utilizarse, mejorando el aprovechamiento energético global del biogás.
En Riverview Farm se emplea, entre otros usos, para producir agua caliente. Las estimaciones publicadas sobre el proyecto indican que este aprovechamiento térmico puede desplazar aproximadamente 5.000 litros de combustible de calefacción al año.
La combinación de electricidad y calor es precisamente una de las claves de este modelo: cuanto mayor sea el aprovechamiento de ambas formas de energía dentro de la explotación, mayor puede ser el valor obtenido del biogás producido.
Del purín al digestato: los nutrientes vuelven al campo
La energía constituye solo una parte del sistema.
Después de la digestión anaerobia, los nutrientes presentes originalmente en los materiales introducidos en el digestor no desaparecen. Una parte importante permanece en el digestato, que puede aprovecharse agronómicamente bajo las condiciones técnicas y regulatorias correspondientes.
Las informaciones publicadas sobre Riverview Farm sitúan su producción en alrededor de 3.000 toneladas de digestato, separadas en fracciones sólida y líquida.
Para una explotación ecológica, este aspecto adquiere especial importancia.
La granja necesita gestionar cuidadosamente los nutrientes disponibles para sus cultivos. EU CAP Network destaca que la digestión puede facilitar la disponibilidad de determinados nutrientes y que Gildea realiza análisis periódicos del suelo para decidir dónde deben aplicarse.
Por tanto, el digestato no se plantea simplemente como el residuo final de la producción de biogás, sino como otro recurso que debe integrarse dentro del manejo agronómico de la explotación.
Conviene, sin embargo, introducir un matiz importante.
Producir digestato no equivale automáticamente a cerrar perfectamente el ciclo de nutrientes ni a sustituir en una relación 1:1 los fertilizantes minerales.
Su valor agronómico depende de factores como su composición, contenido y formas de nitrógeno, fósforo y potasio, dosis, momento y método de aplicación, características del suelo, necesidades de los cultivos, almacenamiento y control de las pérdidas de nutrientes.
Precisamente por ello resulta relevante que el aprovechamiento del digestato forme parte de una estrategia agronómica vinculada a superficies agrícolas conocidas y al análisis del suelo.
Una explotación que también produce buena parte del alimento del ganado
La circularidad del modelo empieza antes del digestor.
Riverview Farm combina la ganadería con la producción agrícola y cultiva en sus tierras buena parte de los alimentos y forrajes destinados a sus animales.
Entre los cultivos documentados en la explotación figuran guisantes, cereales, trébol rojo, remolacha forrajera y diferentes ensilados.
Esta integración permite visualizar una cadena especialmente interesante:
los campos producen alimento → el ganado produce leche y deyecciones → las deyecciones y materiales agrícolas alimentan el digestor → el digestor produce energía y digestato → el digestato devuelve nutrientes a los campos.
No se trata de un ciclo material completamente cerrado, ninguna explotación agrícola lo es, pero sí de una integración significativa entre producción de alimentos, gestión de nutrientes y producción de energía renovable.
¿Cuánto cuesta instalar un digestor de biogás a escala de granja?
Este es uno de los datos esenciales para valorar correctamente el caso y evitar presentar esta experiencia como una solución automáticamente replicable en cualquier explotación.
La inversión realizada en Riverview Farm ascendió aproximadamente a 452.000 euros, sin IVA, según las cifras publicadas por los medios agrícolas irlandeses.
La cantidad incluye la cubierta del almacenamiento de purín existente, aunque no un almacén específico para la fracción sólida del digestato. A ello pueden añadirse otros costes relacionados con planificación, conexión eléctrica y evaluaciones ambientales.
El proyecto recibió una ayuda pública equivalente al 50 % de la inversión a través del programa demostrativo y del Departamento de Agricultura, Alimentación y Marina de Irlanda.
La inversión soportada directamente por el agricultor quedó así aproximadamente en 226.000 euros.
Con ese apoyo, el periodo de retorno estimado se sitúa alrededor de 7-7,5 años.
Este dato es especialmente importante para interpretar correctamente el proyecto.
El caso demuestra que la digestión anaerobia puede funcionar técnicamente a escala de explotación, pero no demuestra que una instalación equivalente resulte económicamente viable en cualquier granja o sin mecanismos de apoyo a la inversión.
Hasta 30.000 euros anuales menos en energía comprada
El beneficio económico procede fundamentalmente de sustituir energía que anteriormente debía adquirirse externamente.
Las estimaciones difundidas por el proyecto sitúan el ahorro potencial en hasta 30.000 euros anuales en energía comprada.
A ello pueden añadirse el aprovechamiento del calor, el posible valor de los excedentes eléctricos exportados y el aprovechamiento agronómico del digestato.
Sin embargo, la rentabilidad real de una instalación de estas características depende necesariamente de las condiciones particulares de cada explotación.
Entre los factores determinantes se encuentran el número de animales, la cantidad y características de las deyecciones disponibles, el perfil de consumo eléctrico, la posibilidad de aprovechar el calor, la inversión inicial, los costes de operación y mantenimiento, las condiciones de conexión a la red y la disponibilidad de superficie agrícola para gestionar adecuadamente los nutrientes.
Una reducción estimada de 202 toneladas de CO₂ equivalente al año
El proyecto calcula que la incorporación de la digestión anaerobia puede permitir evitar alrededor de 202 toneladas de CO₂ equivalente al año.
Es importante hablar de una reducción estimada, no de una cifra universalmente aplicable a cualquier instalación.
La mejora climática potencial de este tipo de sistemas no procede únicamente de sustituir electricidad o combustibles fósiles.
La gestión de las deyecciones ganaderas también es relevante porque durante su almacenamiento pueden generarse emisiones de metano. La digestión anaerobia permite capturar una parte de ese potencial energético en forma de biogás y utilizarlo de manera controlada.
Sin embargo, el balance climático real de una instalación debe analizar el sistema completo: materias primas empleadas, almacenamiento previo, posibles emisiones fugitivas de metano, eficiencia del motor, aprovechamiento térmico, almacenamiento y aplicación del digestato y energía fósil realmente desplazada.
Por eso, las 202 toneladas de CO₂ equivalente deben entenderse como la estimación correspondiente a este proyecto concreto y bajo sus hipótesis de cálculo, no como un factor de reducción directamente extrapolable a otras granjas.
¿Puede este modelo de biogás reproducirse en otras granjas?
Esta es probablemente una de las preguntas más interesantes que plantea Riverview Farm.
El proyecto demuestra que es técnicamente posible integrar la digestión anaerobia dentro de una explotación ganadera y dimensionarla en función de los recursos y las necesidades energéticas de esa granja.
Pero replicar el modelo requiere estudiar cada caso.
Una explotación con pocos animales, escasa demanda energética, dificultades para aprovechar el calor, insuficiente superficie agrícola o costes elevados de inversión puede presentar una situación completamente diferente.
También son determinantes la regulación, los permisos, la conexión eléctrica, las ayudas disponibles y las condiciones para gestionar el digestato.
Por tanto, Riverview Farm no debe interpretarse como una receta que pueda trasladarse automáticamente a cualquier explotación ganadera.
Sí constituye, en cambio, un caso demostrativo que permite disponer de información real sobre costes, producción energética, funcionamiento, gestión de nutrientes y dificultades de una planta de biogás a pequeña escala.
Biogás a escala de granja: una opción más, no una receta universal
En Europa se están desarrollando plantas centralizadas capaces de procesar grandes cantidades de materias primas y, en muchos casos, producir biometano para sustituir gas fósil.
El modelo de Galway responde a una lógica diferente.
Aquí no existe una gran cadena de aprovisionamiento de residuos procedentes de numerosos productores ni un flujo continuo de camiones llevando materias primas hasta una planta centralizada.
La instalación se ha dimensionado alrededor de una explotación ganadera ya existente y de los recursos que genera.
No demuestra que todas las granjas deban instalar un digestor ni que las pequeñas instalaciones sean necesariamente mejores que las plantas centralizadas.
Demuestra algo diferente: que existen circunstancias en las que la digestión anaerobia puede convertirse en una infraestructura más de la propia explotación ganadera, al igual que los sistemas de ordeño, las instalaciones de almacenamiento o la maquinaria agrícola.
Por ello, el debate quizá no debería reducirse a elegir entre plantas grandes o pequeñas.
La pregunta más útil es otra:
¿Qué escala, tecnología y modelo de gestión tienen sentido para cada explotación, cada disponibilidad de materias primas y cada territorio?
En Galway, una familia ha respondido a esa pregunta integrando producción de leche ecológica, cultivos, gestión de deyecciones, producción energética y reciclaje de nutrientes dentro de una misma explotación.
Y ahí reside probablemente el mayor interés de Riverview Farm como proyecto demostrativo: permite analizar con datos reales qué puede aportar el biogás cuando la planta se diseña alrededor de la granja y de sus recursos, y no la granja alrededor de la planta.
Créditos Video: IRISH FARMERS JOUNAL
Fuentes consultadas:
Joint Committee on Agriculture and Food del Oireachtas (Parlamento de Irlanda);
Irish Bioenergy Association (IrBEA);